miércoles, 6 de abril de 2011

Phengaris arion

En este momento exacto, el gusano está escondido en su crisálida ajeno del mundo. Se está transformando por completo en un ser que ni el mismo puede llegar a imaginar. Un día notó como la primavera estaba llegando y él se encontraba preparado para enfrentarse a una nueva realidad. Desplegó sus alas de color añil y amarillo... y voló; las batía con una libertad inmensa, se sabia libre y descubrió que no por ser la flor muy vistosa y bonita tenía buen polen.



A veces no obtener lo que quieres es una suerte